Las células que forman nuestro organismo necesitan energía para funcionar y la glucosa representa una fuente de combustible fundamental.

Tras la ingesta de alimentos, el organismo,  pone en marcha una maquinaria intestinal para digerirlos y transformarlos en su unidad más básica y pequeñas que es la glucosa (entre otros).

Es así como los alimentos que consumimos se transforman en glucosa a nivel intestinal para luego ser volcada a la sangre y permitir su llegada a nuestras células para que sea utilizada como fuente de energía.

La glucosa para poder acceder al interior de la célula de algunos tejidos requiere la intervención de de la insulina que permite la apertura de una puerta de acceso y así el ingreso de esta fuente de energía.

En el páncreas existe un tipo de célula, denominada Beta, que se encargará de la secreción de insulina en función de las necesidades y consumo de alimentos. La insulina, es la hormona que permite que la glucosa que se encuentra circulando en la sangre se introducirla en las células de los distintos órganos como el tejido adiposo, el músculo y el hígado.

Los valores de glucosa en sangre deben estar entre 70-110 mg/dl.

Aviso importante; Este documento tiene como único objetivo educar a la población. Su propósito no es, ni debería interpretarse como si lo fuera, ofrecer sugerencias médicas o instrucciones de ningún tipo. Se recomienda que todas las personas que vean esta información consulten a sus propios médicos para todos los asuntos que tengan que ver con su salud y atención médica. '