El establecimiento de un balance calórico negativo es el objetivo fundamental del tratamiento de la obesidad. Cuando se trata de sobrepeso o de una obesidad grado I no complicada, el tratamiento se basa en la adopción de un plan dietético hipocalórico equilibrado, combinado con la realización habitual de ejercicio físico y la aplicación de un plan de educación nutricional. Si la obesidad se caracteriza por un índice de masa corporal superior a 35 ó 40 y se asocia con complicaciones, puede ser necesaria la instauración transitoria de una dieta de muy bajo contenido calórico con estrecha vigilancia médica. Hoy en día existen pocos fármacos que pueden ayudar en la consecución de los objetivos planteados. Entre ellos destaca el orlistat, cuyo efecto de basa en el bloqueo de la absorción del 30 por ciento de la grasa que se ingiere. Y la sibutramina, que estimula la saciedad y el consumo energético. La administración de diuréticos sólo se puede indicar si existe un motivo aparte de la obesidad para su uso. El tratamiento con hormona tiroidea únicamente está indicado en casos de hipotiroidismo. En casos de obesidad con índice de masa corporal superior a 40 o a 35 con complicaciones asociadas y que hayan presentado con anterioridad fracasos repetidos, puede plantearse, si no existe contraindicación, la aplicación de cirugía sobre el tubo digestivo encaminada a favorecer la saciedad y/o a disminuir la absorción de alimentos (cirugía bariátrica).

Aviso importante; Este documento tiene como único objetivo educar a la población. Su propósito no es, ni debería interpretarse como si lo fuera, ofrecer sugerencias médicas o instrucciones de ningún tipo. Se recomienda que todas las personas que vean esta información consulten a sus propios médicos para todos los asuntos que tengan que ver con su salud y atención médica. '